





En un pueblo olvidado por el tiempo, las tumbas guardan más que huesos.
Hace siglos, una matanza despiadada dejó a cientos de almas indígenas enterradas en tierra profanada. Durante quinientos años esperaron, consumidas por la rabia y la sed de justicia.
Una noche, un grupo de jóvenes profanó el cementerio. Entre risas y atrevimientos, desenterraron un antiguo libro maldito... y liberaron la maldición ancestral. Hoy, el cementerio ya no duerme. Sus puertas están abiertas, y los zombis caminan entre los vivos en busca de nuevas víctimas.